Hablar de “Verdad y Libertad”, sobre todo a aquellos que trabajan en las cárceles (capellanes, voluntarios y operadores), tiene el sabor de una palabra que llena los corazones de los tantos “restringidos” que han perdido temporalmente su libertad personal. Pero ¿qué pueden significar para un preso y para cada uno de nosotros esas dos palabras: “Verdad” y “Libertad”? Antes que nada, es entrar en silencio en nuestros corazones para volver a recorrer lo vivido y descubrir así los límites y las fragilidades humanas que han arrebatado del corazón del hombre tanto la verdad como la libertad.

 

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *